La chispa continúa hacia las zonas comerciales, donde el sonido de las puertas que se abren y cierran se mezcla con conversaciones, risas y el olor a castañas. Las tiendas iluminan sus escaparates como si quisieran competir con las propias estrellas. Cada comercio, desde la librería más pequeña hasta la tienda de artesanía, cuenta una historia de esfuerzo local, de generaciones que mantuvieron viva la economía de la ciudad. La chispa entiende allí que el desarrollo de La Laguna no nació solo de grandes gestos, sino de manos que trabajan cada día para mantener su brillo.
CAPÍTULO 5 – El latido del comercio



