Dicen que cada diciembre, cuando el cielo de La Laguna se cubre de frío, una pequeña chispa despierta en lo alto de la torre de La Concepción. No es una chispa cualquiera: es un destello antiguo, heredado de los tiempos en que la ciudad era la capital de Canarias. Esa primera luz se eleva lentamente por la noche, como si necesitara recordar las calles rectas del viejo trazado renacentista, y desde allí empieza su viaje para encender la magia de la ciudad. Los vecinos la esperan todos los años, sin saber que esa chispa es la guardiana silenciosa de la historia lagunera.
CAPÍTULO 1 – La primera chispa




6 comentarios. Dejar nuevo
Que guay
Estoy contento con el resultado, no hay nada como un salida en familia para deslumbrarnos con un poco de historia y la maravillosa decoración de las calles.
Ha sido una experiencia para recomendar
Nos encantó la experiencia muy divertida gracias la recomiendo
La primera prueba ha estado muy bien
👍🏽